La familia

La misma esquina y la misma navaja desde 1978.

Barbería El Sol lleva cuarenta y ocho años en esta cuadra, sobrevivió al cambio de nombre de la calle de afuera y a tres generaciones de la misma familia detrás de las sillas. Los precios son justos, la puerta está abierta y aquí nunca le hemos pedido cita a nadie.

Abierta desde
1978
Generaciones
Tres
Sillas
Cuatro
Se necesita cita
Nunca
Una fila de sillas de barbero y espejos bajo lámparas redondas, contra la pared de ladrillo del local

Cómo empezó

En 1978 Ramón Salcedo firmó el contrato de una zapatería cerrada en el 2431 de Brooklyn Avenue. Tenía treinta y cuatro años, llevaba seis cortando pelo en su cocina en Lincoln Heights y había juntado para dos sillas, un espejo y un poste de barbero usado que le compró a un local que cerraba en Highland Park. Ese poste sigue atornillado al frente del edificio.

La calle cambió de nombre a Cesar E. Chavez Avenue en 1994. Ramón volvió a pintar el letrero él mismo ese año en vez de pagar por uno nuevo, y le erró a un número del domicilio — todavía se ve dónde lo corrigió si se para uno del otro lado de la calle. En 2003 un rotulista de dos calles más allá le pintó el sol en la pared del este a cambio de un año de cortes, y se ha retocado dos veces desde entonces.

Luis se quedó con el negocio en 2009, cuando a su papá le falló el hombro un sábado con once personas en la lista. Metió una cuarta silla, la terminal de tarjeta y el enlace para apartar en línea, y no cambió nada más. Marisol se tituló en 2016 y Danny en 2019, y así fue como una barbería que empezó con un barbero acabó con cuatro, de tres generaciones de la misma familia.

Lo que no ha cambiado: la afeitada se hace con navaja y tres toallas, a los niños y a los mayores se les cobra menos porque siempre ha sido así, y si usted entra diez minutos antes de cerrar con un niño que necesita corte para la foto de la escuela, alguien va a agarrar la máquina.

Cómo se lleva la barbería

Cuatro cosas que no se discuten desde hace cuarenta y ocho años, sin importar cuál Salcedo traiga la máquina.

  1. 01

    La lista va primero

    Los nombres de la lista se atienden en orden, y una cita no se brinca toda la lista: nada más aparta un lugar a su hora. Si ya esperó media hora, no va a ver pasar a tres personas con cita antes que usted.

  2. 02

    Los dos idiomas, todo el día

    Todos los barberos aquí trabajan en español y en inglés y se cambian a media frase sin pensarlo. A nadie se le pasa con otro barbero por el idioma en el que llegó hablando.

  3. 03

    Le vamos a decir que no

    Si la foto de su teléfono necesita un contorno que usted no tiene o pelo que crece para otro lado, se lo decimos antes de empezar, junto con lo que sí se puede hacer. Nos cuesta uno que otro cliente y nos ahorra a todos tres semanas feas.

  4. 04

    La navaja se gana

    La afeitada con navaja la hacen dos personas en este local, y eso no va a cambiar hasta que una tercera junte la práctica que Don Ramón considere suficiente. Él no tiene prisa, y nosotros tampoco.

Una silla de barbero junto a la ventana alta del frente, con la luz del día entrando

El local

Cuatro sillas, una banca bajo la ventana donde caben cinco, y una tele en la esquina con el partido que haya, sin volumen. La lista de sin cita es el pizarrón junto a la puerta — apunte su nombre, con el de pila basta.

La pared del fondo está llena de fotos de primeros cortes desde 1981, y hay quien entra nada más a buscar la suya. Hay café, en el verano hay paletas en el congelador para los niños, y la llave del baño está colgada de un peine detrás del mostrador.

Cómo llegar
A cuatro cuadras al este de la Plaza del Mariachi, del lado sur de la Chavez entre Breed y Soto.
Estacionamiento
Estacionamiento gratis atrás, entrando por Breed Street — hay seis lugares. En la Chavez son dos horas y sí revisan los parquímetros.

Cuatro sillas

Quién está y qué día, y con cuál de ellos puede apartar. Las sillas se cuentan de izquierda a derecha desde la puerta.

Ramón Salcedo — Fundador · Maestro barbero Silla 1

Detrás de una silla desde 1978

Primera generación “Don Ramón”

Ramón Salcedo

Fundador · Maestro barbero

Ramón aprendió a cortar en Tepatitlán a los catorce, barriendo una barbería un año entero antes de que lo dejaran acercarse a un cliente. Llegó a Los Ángeles en 1971, cortó pelo en una cocina en Lincoln Heights durante seis años y con ese dinero tomó una zapatería cerrada sobre la que todavía se llamaba Brooklyn Avenue.

Por él la barbería sigue haciendo la afeitada como se debe. No deja que un barbero toque la navaja hasta que le haya dado doscientas pasadas de práctica a él mismo, que es justo como aprendieron su hijo y sus dos nietos. Tiene setenta y dos años y trabaja martes, jueves y sábado.

Trabaja
Martes, jueves y sábado
Citas
Solo sin cita — Don Ramón no aparta horas
Lo suyo
  • Afeitada con navaja
  • Corte a tijera
  • Flat top
Luis Salcedo — Dueño · Maestro barbero Silla 2

Detrás de una silla desde 1994

Segunda generación “Luis”

Luis Salcedo

Dueño · Maestro barbero

Luis barrió este piso de niño y tiene licencia desde 1994. Trabajó seis años en una barbería de Montebello antes de regresar, y dice que fue lo más útil que ha hecho: ahí aprendió cuánto de la forma de trabajar de su papá era correcta.

Se quedó con el negocio cuando a Ramón le falló el hombro. Puso la terminal de tarjeta y el sistema de citas, y todo lo demás lo dejó donde estaba. Es el que le va a quitar la idea de un corte que no le va a caer bien en la cabeza, y se lo dice en el idioma en el que usted le hable.

Trabaja
De martes a sábado
Citas
Con cita o sin cita
Lo suyo
  • Fades y tapers
  • Cubrir canas
  • Arreglar cortes mal hechos
Marisol Salcedo — Barbera · Encargada Silla 3

Detrás de una silla desde 2016

Tercera generación “Mari”

Marisol Salcedo

Barbera · Encargada

Marisol se tituló en 2016 y pasó dos años cortando casi puro pelo chino, que sigue siendo lo suyo: lo corta seco, sección por sección, y no lo entresaca para que se porte bien.

También lleva el frente: la lista de sin cita, el teléfono, la agenda y el acomodo de los sábados por la mañana, que decide quién se sienta dónde. Si a su niño ya le tocó llorar en la silla, pídala a ella. No prende la máquina hasta que el niño la haya tenido en la mano.

Trabaja
De miércoles a domingo
Citas
Preferible con cita; sin cita cuando la lista está corta
Lo suyo
  • Cortes en pelo chino
  • Primer corte de niños
  • Trabajo a tijera
Danny Ortega — Barbero Silla 4

Detrás de una silla desde 2019

Tercera generación “Chuy”

Danny Ortega

Barbero

Danny creció haciendo la tarea en el cuarto de atrás y se puso detrás de una silla a los diecinueve. Es la mano más rápida del local para un fade a rapa y el único que traza un diseño a mano alzada sin dibujarlo antes, cosa sobre la que su abuelo tiene opiniones.

Él agarra los últimos turnos — la barbería cierra a las siete de martes a viernes casi por él — y es a quien hay que ver cuando algo tiene que salir bien en la foto del sábado.

Trabaja
De martes a sábado, tardes y noches
Citas
Con cita — los sábados se apartan con dos semanas
Lo suyo
  • Fades a rapa
  • Rayas marcadas
  • Diseño a mano alzada

En esta cuadra

  • El edificio

    Un local de 1926 que fue zapatería cincuenta y dos años antes de ser barbería cuarenta y ocho.

  • El mural

    El sol de la pared del este lo pintó en 2003 un rotulista de la calle Breed, pagado en cortes.

  • Los vecinos

    Una carnicería de un lado y un taller de teléfonos del otro. Los dos tienen llave de nuestra puerta trasera.

  • Los de siempre

    Como cuarenta familias en las que ya le hemos cortado a tres generaciones del mismo apellido.

Pásele. Ese es todo el sistema.

Apunte su nombre en la tabla y siéntese. Si prefiere una hora fija, el enlace para apartar sirve con Luis, Marisol y Danny — Don Ramón seguirá atendiendo al que siga.